Agosto 26, 2026

El RCNCU y el RCMA-RSC vuelven a unir sus flotas en la 119ª edición de la histórica Copa Castro

Una treintena de embarcaciones de las clases Crucero IRC y J/80 competirán los días 12 y 13 de septiembre en aguas del Abra de Bilbao y de la costa de Castro Urdiales por uno de los trofeos con mayor tradición y prestigio de la vela del Cantábrico

Castro Urdiales, agosto de 2026.

El Real Club Náutico de Castro Urdiales (RCNCU) y el Real Club Marítimo del Abra-Real Sporting Club (RCMA-RSC) ultiman los preparativos para la celebración de la 119ª edición de la Copa Castro, una de las competiciones de vela de mayor solera del calendario náutico español y una de las citas más emblemáticas de la temporada en el Cantábrico.

Los días 12 y 13 de septiembre de 2026, una flota cercana a las 30 embarcaciones, integrada por unidades de las clases Crucero IRC y J/80, volverá a poner rumbo a una competición que, más de un siglo después de su nacimiento, mantiene intacta su esencia: la rivalidad deportiva entre dos flotas, dos clubes y dos territorios vecinos unidos por una misma pasión por el mar.

La Copa Castro volverá a convertir las aguas que unen Getxo y Castro Urdiales en un gran escenario de competición, con dos jornadas puntuables que combinarán la navegación en travesía con las maniobras y decisiones tácticas propias de los recorridos técnicos. El programa llevará a las tripulaciones desde el Abra de Bilbao hasta la costa castreña y posteriormente a los campos de regata situados frente a Castro Urdiales, donde se decidirá el vencedor absoluto de esta histórica edición.

La organización corre a cargo, un año más, del Real Club Náutico de Castro Urdiales y del Real Club Marítimo del Abra-Real Sporting Club, con la colaboración de la Real Federación Cántabra de Vela y la Federación Vasca de Vela, y cuenta con el patrocinio de BMW Grünblau Motor y la colaboración institucional de los Ayuntamientos de Castro Urdiales y Getxo.

Jon Madariaga: “La Copa Castro representa como pocas regatas el espíritu de la vela del Cantábrico”

El presidente del Real Club Náutico de Castro Urdiales, Jon Madariaga, ha destacado el significado especial que tiene para el club castreño acoger una nueva edición de una competición que forma parte inseparable de la historia marítima de la ciudad.

“Para el Real Club Náutico de Castro Urdiales es un auténtico privilegio volver a recibir la Copa Castro. Estamos hablando de una regata que no es únicamente una competición deportiva: es patrimonio náutico, memoria, tradición y, sobre todo, una extraordinaria historia de hermanamiento entre Castro Urdiales y Getxo”.

Madariaga ha subrayado que la organización conjunta con el Real Club Marítimo del Abra-Real Sporting Club constituye precisamente uno de los principales valores de la prueba.

“Durante estos días nuestras instalaciones, nuestra bahía y nuestro puerto se convierten en punto de encuentro de navegantes de Cantabria y Euskadi. La Copa Castro demuestra que el mar no separa, sino que conecta. Dos clubes, dos municipios y dos federaciones trabajan conjuntamente para que esta tradición siga creciendo y mantenga su posición como una de las grandes regatas de referencia del Cantábrico”.

El presidente del RCNCU ha querido agradecer igualmente el respaldo de las instituciones y empresas colaboradoras, así como el trabajo de los comités de regata, jueces, marinería y personal de los clubes.

“Una regata de esta dimensión requiere una organización precisa, una coordinación permanente y muchas horas de trabajo en tierra y en el agua. Queremos agradecer especialmente a BMW Grünblau Motor, a los Ayuntamientos de Castro Urdiales y Getxo, a la Real Federación Cántabra de Vela y a la Federación Vasca de Vela su apoyo a esta 119ª edición”.

Álvaro Díaz-Munio: “La Copa Castro exige leer el viento, el mar y cada cambio de estrategia”

Por su parte, el Vocal de Vela del Real Club Náutico de Castro Urdiales, Álvaro Díaz-Munio, ha puesto el acento en el componente estrictamente deportivo de una prueba que exige a las tripulaciones adaptarse a dos escenarios de navegación muy diferentes.

“La Copa Castro tiene una particularidad que la hace especialmente atractiva desde el punto de vista deportivo. No basta con tener un barco rápido. Hay que saber interpretar el campo de regatas, gestionar las transiciones de viento, conservar la velocidad del barco y tomar buenas decisiones tácticas en cada tramo”.

Díaz-Munio ha explicado que la primera jornada planteará un desafío especialmente exigente para las tripulaciones.

“La travesía entre Getxo y Castro es una prueba de resistencia, velocidad y estrategia. La flota tendrá que enfrentarse a un recorrido abierto en el que las condiciones meteorológicas pueden cambiar considerablemente y donde la lectura del viento y del estado de la mar será fundamental”.

La segunda jornada, ya frente a Castro Urdiales, permitirá una competición más técnica.

“El domingo tendremos un escenario completamente diferente, con recorridos técnicos en aguas castreñas. Ahí entrarán en juego las salidas, las viradas, las trasluchadas, la elección de los bordos y la capacidad de las tripulaciones para aprovechar cada role y cada incremento del viento”.

Dos jornadas, dos escenarios y un único vencedor

El programa deportivo de la 119ª Copa Castro estará compuesto por dos pruebas puntuables, cuyo resultado conjunto determinará la clasificación general y, por tanto, la embarcación que se llevará el triunfo absoluto.

La primera jornada, prevista para el sábado 12 de septiembre, tendrá como protagonista la tradicional travesía entre Getxo y Castro Urdiales, con un recorrido aproximado de entre 16 y 18 millas náuticas. La salida está programada para las 13:00 horas desde aguas del Abra de Bilbao.

Será una prueba en la que las tripulaciones deberán mantener un equilibrio permanente entre velocidad, táctica y conservación del rendimiento del barco. La evolución de la brisa, las corrientes, el estado de la mar y las diferencias de presión a lo largo del recorrido pueden convertirse en factores determinantes.

La segunda jornada se celebrará el domingo 13 de septiembre, con regatas técnicas en aguas de Castro Urdiales, sobre un recorrido aproximado de 12 millas náuticas y con salida prevista a las 12:30 horas.

El campo de regatas castreño permitirá a las tripulaciones desplegar toda su capacidad táctica, con especial protagonismo de las maniobras y de la toma de decisiones en cada tramo.

El vencedor de la 119ª Copa Castro será la embarcación que obtenga el mejor resultado en el cómputo de las dos jornadas, de acuerdo con el sistema de puntuación establecido en el anuncio e instrucciones de regata.

El Yamamay, rival a batir

Entre las embarcaciones que históricamente han marcado el devenir de la Copa Castro ocupa un lugar destacado el Yamamay, el Swan 42 del Real Club Marítimo de Santander patroneado por Javier Gallo, que ha convertido esta prueba en uno de sus grandes objetivos de la temporada.

El Yamamay llega a esta nueva edición con un extraordinario palmarés en la competición después de haber conquistado la Copa Castro en 17 ocasiones, una cifra que lo sitúa como el barco que más veces ha inscrito su nombre en el palmarés de la prueba.

Su victoria de la pasada edición permitió, además, que la preciosa Copa Castro volviera a presidir las instalaciones del Real Club Náutico de Castro Urdiales, donde permanece expuesta hasta que la clasificación de la nueva edición determine cuál de los dos clubes organizadores deberá custodiarla durante el próximo año.

La presencia de embarcaciones punteras de las flotas vasca y cántabra garantiza, en cualquier caso, una competición abierta y de alto nivel, con una flota de Cruceros IRC y J/80 dispuesta a pelear cada eslora y cada segundo.

Un trofeo nacido de la voluntad de todo un pueblo

Más allá de su dimensión deportiva, la Copa Castro posee un valor histórico extraordinario.

La competición nació en 1907, cuando el entonces Real Sporting Club promovió una regata en travesía entre Getxo y Castro Urdiales. La primera edición estaba inicialmente prevista para el 4 de septiembre de aquel año, pero tuvo que ser aplazada por la Comandancia de Marina debido a un aviso de temporal.

La regata pudo celebrarse finalmente unos días después, aunque no existe constancia documental del vencedor de aquella primera edición.

Un año después llegaría uno de los elementos que han convertido a esta prueba en una competición absolutamente singular: la Copa Castro fue donada por el pueblo de Castro Urdiales y sufragada mediante suscripción popular entre sus vecinos.

El histórico trofeo, realizado en plata y coronado por la figura de un marinero sosteniendo una boya, se convirtió desde entonces en uno de los objetos más deseados de la vela del Cantábrico.

La trascendencia alcanzada por la competición desde sus primeros años quedó reflejada en la segunda edición, celebrada en 1908, en la que llegó a participar la Familia Real, con Alfonso XIII a la cabeza.

La primera edición de la que existe constancia documental del vencedor corresponde a 1909, cuando se impuso el velero Slec, del Real Club de Regatas de Santander, propiedad del Marqués de Comillas.

Una copa marcada por la historia

Los más de cien años de trayectoria de la Copa Castro no han estado exentos de dificultades. La competición sufrió diferentes interrupciones a lo largo de su historia y el propio trofeo original protagonizó una azarosa trayectoria.

Tras la Guerra Civil, la copa fue dada por desaparecida, aunque reapareció décadas después durante unas labores de limpieza en las bodegas del Sporting Club.

Posteriormente, en 1973, volvió a desaparecer durante el incendio que afectó al Real Club Marítimo del Abra, sin que hasta la fecha haya sido localizada.

La historia de la Copa Castro, sin embargo, no terminó ahí.

La iniciativa conjunta de responsables del Real Club Náutico de Castro Urdiales y del Real Club Marítimo del Abra-Real Sporting Club permitió recuperar la competición a comienzos de los años noventa, manteniendo viva una tradición que amenazaba con desaparecer definitivamente.

Posteriormente, en 1999, se realizó una réplica del histórico trofeo, idéntica al original, nuevamente donada por el pueblo de Castro Urdiales a través de su Ayuntamiento.

Desde entonces, la Copa Castro mantiene una particularidad prácticamente única en el ámbito de la vela: el trofeo no puede ser ganado en propiedad por una embarcación.

Permanece siempre en custodia del club vencedor de la última edición. Si el triunfo corresponde a una embarcación cántabra, la Copa permanece en el Real Club Náutico de Castro Urdiales; si el vencedor es un barco vasco, el trofeo viaja hasta el Real Club Marítimo del Abra-Real Sporting Club.

Mucho más que una regata

La Copa Castro representa así mucho más que una sucesión de salidas, bordos, ceñidas, traveses y llegadas. Su verdadera dimensión se encuentra en la historia compartida que une a Castro Urdiales y Getxo, dos localidades cuyo vínculo con el mar ha permitido que esta competición sobreviva durante casi 120 años.

La prueba nació como una travesía entre dos puertos y continúa hoy manteniendo precisamente esa filosofía de unión. La evolución deportiva de la Copa ha permitido incorporar nuevas clases, ampliar su ámbito de participación y elevar progresivamente el nivel de las flotas, pero sin perder la identidad que la convirtió en una competición singular.

Hace aproximadamente tres décadas, la prueba inició una nueva etapa con el objetivo de revitalizar su participación y recuperar su protagonismo dentro del calendario náutico. De aquella transformación surgió una Copa Castro más abierta, con presencia no solamente de embarcaciones vizcaínas y cántabras, sino también de unidades procedentes de diferentes puntos del litoral cantábrico.

El resultado es una competición plenamente consolidada, capaz de combinar tradición e innovación, patrimonio y deporte, rivalidad y hermanamiento.

El Cantábrico vuelve a ser el gran campo de regatas

Durante el segundo fin de semana de septiembre, el Cantábrico volverá a ser el escenario de una de las grandes batallas náuticas de la temporada.

Una treintena de embarcaciones buscará la mejor derrota posible entre Getxo y Castro Urdiales, mientras sus tripulaciones deberán interpretar cada role de viento, controlar las pérdidas de velocidad, elegir el bordo adecuado y mantener la concentración hasta la línea de llegada.

Después, las aguas de Castro Urdiales acogerán una segunda jornada en la que los márgenes serán todavía más estrechos y en la que cada maniobra podrá traducirse en segundos decisivos para la clasificación general.

Desde el Real Club Náutico de Castro Urdiales se anima a vecinos, aficionados y visitantes a acercarse al entorno portuario y a la bahía para disfrutar de una competición que forma parte del patrimonio deportivo y marítimo de la ciudad.

La 119ª Copa Castro volverá a poner de manifiesto que la vela no entiende de fronteras administrativas. El viento, la mar y la navegación unirán nuevamente a Getxo y Castro Urdiales, a Euskadi y Cantabria, y a dos clubes que llevan más de un siglo compartiendo una misma historia.

El objetivo deportivo será conquistar la Copa.

El objetivo institucional y deportivo de sus organizadores será, una vez más, mantener vivo el legado de una de las regatas más antiguas y prestigiosas de España y proyectarla hacia el futuro como una de las grandes referencias de la vela del Cantábrico.

119 años después de su nacimiento, la Copa Castro vuelve a izar velas.

Cartel

REAL CLUB NAUTICO DE CASTRO URDIALES
REAL CLUB MARITIMO DEL ABRA - REAL SPORTING CLUB

 

© REAL CLUB NAUTICO CASTRO URDIALES